Muchos africanos (subsaharianos y marroquíes principalmente) endeudan a sus familias para poder venir a España. Tienen que pagarle a las mafias grandes cantidades de dinero para que los traigan en patera, ya que España acepta un cupo de trabajadores muy limitado.
Cuando estos llegan a España, tras unos cuantos días de travesía, sin espacio para moverse en la patera y ateridos de frío, se encuentran con un lugar nuevo, sin hogar, ni familia, ni trabajo, ni documentación,... a veces con una simple dirección de algún conocido escrita en un papel. Hay mafias en España que los cogen y los esconden en cortijos, pidiendo dinero a sus familias para su rescate. Si la policía los coge y ven que son ilegales, los devuelven a su país.
Además, al no tener documentación, no son considerados ciudadanos, por lo que no pueden disfrutar de los derechos de la ciudadanía.
Están aquí, ¿y qué hacen?
Desconocen el idioma y tienen la imposibilidad legal de trabajar, lo cual les lleva a aceptar trabajos por menos menos dinero que el resto, vagando por todos sitios buscando trabajo y viviendo en régimen de chabolismo, sin luz, ni agua, ni condiciones de higiene; y sin una red social de amigos y familiares que los ayuden y amparen y con los que se puedan sentir personas.
PONTE EN SU LUGAR

Trabajo realizado por Lorenzo Palmero Martínez.